sábado 26 de febrero de 2011

Loísmo y laísmo



En El sueño del celta, la última novela de Mario Vargas Llosa, aparecen dos párrafos que resultan curiosos por el uso de del pronombre personal.



1. "Le tomó varias placas, entre las risas y las burlas de sus amigos, haciéndolo quitarse el gorro de papel, levantar los brazos, mostrar los músculos y adoptar la postura de un discóbolo".

2. "Se les enfrentaba con furia para que la dejaran desvalijar las tiendas elegantes de la ciudad"
Según el Diccionario Panhispánico "Los verbos hacer y dejar, cuando significan, respectivamente, ‘obligar’ y ‘permitir’, tienden a construirse con complemento directo si el verbo subordinado es intransitivo «Él la hizo bajar a su estudio y le mostró el cuadro» (Aguilera Caricia [Méx. 1983]); «Lo dejé hablar» (Azuela Tamaño [Méx. 1973]);
En cambio, se construyen con complemento indirecto cuando el segundo verbo es transitivo: «Alguien lo ayudó a incorporarse, lo estimuló y hasta le hizo tomar café» (JmnzEmán Tramas [Ven. 1991]); «El alcaide de la cárcel le dejaba tocar el banjo todas las mañanas» (Cela Cristo [Esp. 1988])".
Como los verbos "quitar", "levantar", "mostrar", "adoptar" y "devalijar" se entienden como transitivos, parece que resultaría recomendable elegir los pronombres siguientes:
1. "Haciéndole quitarse el gorro".
2. "Le dejaran desvalijar las tiendas"